
Una de las cosas que me disgustan de Izquierda Unida es hasta qué punto hemos hecho propias las tesis nacionalistas no españolas. Las hemos interiorizado de tal forma que ya forman parte de nuestros "
usos y costumbres" y lo que es peor, de nuestra política.
Izquierda Unida -y antes el PCE- siempre ha defendido la autonomía (
autogobierno) de los pueblos que componen España, del fomento y mantenimiento de las lenguas de los pueblos que componen España y desde no sé exactamente cuando,
del derecho de autodeterminación de los pueblos a constituir estados cuando la población de los mismos lo demande de una manera clara. Dicho lo anterior, el PCE y ahora Izquierda Unida a mi entender apuestan por la
unidad de España en forma de Estado Federal. Más claro, estamos de acuerdo en la autodeterminación pero pensamos que es mejor idea permanecer unidos en un estado descentralizado. Así lo entiendo yo. Por tanto no comprendo las voces dentro de Izquierda Unida que
apuestan por la independencia o tienen posturas "filoindependentistas". Considero que están en la fuerza política equivocada, aunque muchos días pienso que el equivocado soy yo.
A mi, lo he dicho miles de veces, me da igual España, me da igual si es una nación, un imperio, una cárcel de pueblos... me da lo mismo. Lo que me preocupa es que sea un Estado donde los ciudadanos que habitamos en él podamos vivir con derechos, dignidad, plenitud e igualdad independientemente de nuestra raza, orientación sexual así como sentimientos religiosos o nacionales caso de que existan.
Las gentes de la izquierda tenemos una "
tara" tremenda con el concepto de
España. Después de que nuestros abuelos se dejaran la piel en la Guerra Civil por la
República -un concepto abortado de España- hemos permitido que el franquismo, que sometió a personas y pueblos durante cuarenta años, haya infectado para siempre el concepto de España preñándolo de connotaciones que para muchos de nosotros y nosotras son rechazables. Creo que ese movimiento pendular hizo que -durante los setenta y ochenta- la izquierda en general se alinerara con cualquier movimiento nacionalista "no español". Mientras tanto la derecha mantenía su rancio nacionalismo español uniformizador y totalitario en un perfil más bajo, como cohibido. Perdimos una ocasión de oro -la izquierda- para
reivindicar un concepto propio de España plurinacional que se enlazara con el concepto de República. Perdimos la ocasión de generar un "
patriotismo" (odio esa palabra pero no encuentro otra) republicano alternativo al "
fascionacionalcatólico", en definitiva,
perdimos la ocasión de adueñarnos del concepto de España construyendo uno propio.
Pero el tiempo pasa y lo borra casi todo. Hoy hay millones de españoles para los que el franquismo y su estado totalitario "
españolizador" les es casi tan lejano como Isabel la Católica.
Esos millones de españoles si tienen un sentimiento identitario es más que nada español, y eso se convierte en un problema para la izquierda. Un problema porque la derecha española (
PP,
UPyD...) está agitando la bandera de la "
patria española amenazada". Están apelando a esa parte irracional de la identidad española de esos millones de ciudadanos que ya no hacen esa conexión franquismo<-->España. En definitiva, nos están robando a
millones de trabajadores y trabajadoras con el viejo y manido truco de la patria amenazada. Y nosotros no tenemos una alternativa porque en ese punto del debate no tenemos una política clara y nítida, o no se percibe clara y nítidamente por esos mismos ciudadanos.
Frente al (real o no) exceso nacionalista de PNV, ERC, CiU, se genera una reacción contraria en amplias partes del Estado que nutren las filas de PP e UPyD. Confrontación nacionalista pura y dura apelando a "la tribu", donde el concepto de "clase social" queda laminado y ahí es donde nosotros perdemos. Como síntoma yo cada vez veo más símbolos externos de "españolidad" y me preocupa: banderitas en los coches, pulseras, pines... un nacionalismo que está aflorando y que está siendo capitalizado por nuestros adversarios políticos. Nos las están segando verdes
Yo no puedo evitar que BNG, Aralar, PNV, ERC, CiU luchen por lo que son sus ideas políticas: la constitución de estados independientes. Yo no puedo evitar que ellos trabajen con ese objetivo y vayan quemando etapas para conseguirlo y recolectando (si pueden) el apoyo de la ciudadanía. Yo no puedo evitar que PP y UPyD (excluyo al PSOE porque complica el análisis)
agiten el fantasma del separatismo y apelen a la identidad y
de la supuesta amenaza a la lengua común. En definitiva,
yo no puedo evitar que los nacionalistas se comporten como nacionalistas.
Pero yo sí puedo preocuparme de que mi fuerza política,
Izquierda Unida, mantenga un discurso político nítido al respecto e intente no verse arrastrada por
ese gran sumidero de las ideas socialistas que es el nacionalismo (español, vasco, gallego, andaluz, catalán...).
Y no veo nada esperanzador:
. Aplaudiendo las "balanzas fiscales" el año pasado. Acrítico con el régimen financiero foral vasco y navarro. Apoyando la bilateralidad en las negociaciones de financiación en lugar de lo que sería a mi juicio menester: asegurar igualdad de derechos y estado de bien estar para todos y todas con independencia de nuestro lugar de residencia.